La Cusinga Ecolodge y Reserva Privada

¡Bienvenidos a La Cusinga Lodge! Es un gran gusto para nosotros que haya decidido pasar unos días aquí en la zona Pacífico Sur de Costa Rica, una tierra rica en biodiversidad y cultura. Escondido en más de 250 hectáreas de una reserva privada, este albergue de montaña ofrece amplias vistas al mar, playas arenosas, pozas naturales y la oportunidad de vivir la asombrosa selva del ecosistema más famoso del país – OSA. El hotel tiene diez cabinas rústicas construidas con madera reforestada y material local para maximizar la comodidad y minimizar el impacto hacia el medio ambiente. Con su sereno panorama, el restaurante crea el ambiente ideal para disfrutar los deliciosos platos tropicales elaborados con productos de nuestra propia huerta.
La historia de La Cusinga inició hace alrededor de 40 años, cuando el dueño John Tresemer llegó a Costa Rica como un joven estudiante de sociología. Descubriendo que esta comunidad humilde y arraigada en la selva del Pacífico-Sur representaba mucho de lo que no hallaba en una sociedad norteamericana cada vez más moderna, John decidió que aquí lucharía por cumplir su sueño de vivir de forma sostenible: encontrando un equilibrio entre el respeto por la riqueza natural y la necesidad de sobrevivir a partir de
su “capital.” Poco después, John se casó con doña Bella, con quien ha compartido la alegría de criar su familia en esta hermosa tierra.
Luego de varios años experimentando con empresas pequeñas tales como ganadería y siembra de cacao, decidieron construir La Cusinga Lodge. La familia Tresemer – Guzmán hizo un gran esfuerzo para asegurarse de que las cosas se hicieran bien desde un principio, siendo conscientes que junto con el privilegio de vivir en esta propiedad viene la gran responsabilidad de garantizar su protección futura. Para crear el hotel se utilizaron los árboles maderables que John había sembrando en los 1970 en una parcela especialmente dedicada a la producción sostenida de madera. Esta previsión redujo drásticamente el impacto ambiental de la construcción del hotel. Además, la bella albañilería única del Lodge incorpora piedras y conchas locales. En ningún momento durante el proceso se usó maquinaria pesada. Todo se ha hecho de forma artesanal, trayendo todo el material primario al sitio con dos bueyes y una carreta típica. Desde la apertura del Lodge hace 15 años, esta operación familiar se ha convertido en un modelo de sostenibilidad empresarial, logrando la viabilidad financiera combinando el cuidado de los ecosistemas locales con el apoyo al progreso humano.
Aquí en La Cusinga trabajamos muy fuerte para que su estadía supere todas sus expectativas para una experiencia tropical, sea relajándose en una playa desierta, caminando por el bosque primario o meciéndose en una hamaca mientras disfruta el atardecer. Recibimos muy atentamente cualquier retro-alimentación que pueda tener con respecto a nuestros servicios y prácticas sostenibles. ¡Que disfruten!

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